Red Social Temática y Local de Partidas Rurales de Alicante.
Alicante, Elche, Aspe, Novelda, Monforte del Cid, Agost, San Vicente del Raspeig.

PHOTO SPHERE SIERRA DE LAS ÁGUILAS

La Sierra de las Águilas, de San Pascual, o de Alcoraya es una sierra que se sitúa entre los términos municipales de Agost (Partida Campet), Monforte del Cid (Partida Espejeras y Partida de Orito) y Alicante (Partida La Alcoraya), en la provincia de Alicante, sobre terreno triásico. Su cota más alta se sitúa a 555 m en el monte de San Pascual.
Está declarada Espacio Natural Protegido y en ella se encuentra la cueva de San Pascual.
Fuente: James Sanders-Loat, Wikipedia y Mapa Sierra de las Águilas

JABALÍES EN LAS PARTIDAS RURALES DE ALICANTE

Este video muestra un jabalí en la Alcoraya. Yo he visto al anochocer en el cruce del barranco del infierno con el camino del Fardacho, entre las cañas, varios jabalíes que se adentraban entre el cañar dirección hacia el curso de la rambla de aguas que va la sierra Fontcalent. Algunos vecinos cuentan que han visto jabalíes por las proximidades de la sierra.. y tú que opinas: ¿ES UNA REALIDAD O ES UNA LEYENDA?
Fuente: Canal youtube Rafa Gonzalez

LAS OFITAS DE LA ALCORAYA

La sierra de Font Calent vista desde la cantera de ofitas de la sierra de las Indias

Entre la Sierra de Font Calent y la Sierra Mediana, en el límite de los términos municipales de Font Calent, Rebolledo y La Alcoraya, se encuentra la Sierra de las Indias, es una formación de pequeña altura constituida por una serie de lomas triásicas que casi en su totalidad están formadas por yesos y margas del Keuper. En la zona noroeste de dicha formación se pueden apreciar restos de varias explotaciones de yeso con antiguas canteras de diseño caótico que iban siguiendo el filón explotable, también se pueden observar restos de antiguos hornos de cocción del yeso. En los restos de estas explotaciones y sobre todo en la zona noreste se encontraron muy buenas cristalizaciones de cuarzo hematoideo (Jacinto de Compostela) sobre matriz de yeso rojo. Otros cristales de tamaño más modesto se encuentran todavía en la actualidad en casi la totalidad de la sierra.

Dolomita roja, Cloritoide, Clorita y posible Aragonito

En el extremo sureste de la sierra aparecen tres afloramientos de ofitas, dos de ellos fueron explotados a principios del pasado siglo para la fabricación de adoquines que se utilizaban en la pavimentación de las calles de Alicante, desistiendo pronto del intento ya que el material no ofrecía la calidad adecuada para ese fin. Este afloramiento de ofita, quizás debido a su pequeño tamaño, no aparece citado en otras publicaciones. Los restos de la explotación están muy deteriorados y debido a la intemperie y a la vegetación la pequeña cantera está prácticamente colapsada por lo que no se suelen encontrar muestras mineralizadas de calidad, aún así, hemos podido recuperar algunas pequeñas muestras de diferentes minerales para documentar el yacimiento, entre ellas la más interesante es la Dolomita de color rojo vivo con cristales de pequeño tamaño pero de mucha perfección, también hemos encontrado dolomita de otros colores, cuarzo, hematites, así como varias masas de clorita, además de algunos otros minerales aún por identificar.

Goethita pseudomórfica de Pirita y Dolomita con cloritas de la sierra de Las Indias

A unos doscientos metros al oeste del mayor afloramiento de ofita aparece una zona de calizas grises donde, no sin dificultad, se pueden obtener cristales de Pirita cuya superficie se ha transformado en hematites, tienen un tamaño de hasta tres centímetros de longitud y presentan una cristalización muy particular, tanto es así, que hace un tiempo eran conocidas en la zona como “Martitas”.

Vistas de la cantera de ofitas de la sierra de Las Indias

En los alrededores de la Sierra de las Indias, sobre todo en la zona norte, donde se encuentra la Finca Lo Boligni, empieza el cretácico inferior que se extiende hasta el caserío de La Alcoraya, en esa zona entre las margas y calizas repletas de fósiles se pueden encontrar pequeñas vetas de calcita, normalmente cristalizada en forma de “diente de perro” y entre ella suelen aparecer vacuolas rellenas de Celestina de color blanco o transparente, la mayoría cristalizadas en forma de libro. Es también típica en esta zona la Glauconita, que no presenta interés coleccionístico.

Vista parcial de la zona sur de la sierra de Las Indias.

Moralet a 26 de Diciembre de 2011-12-26
Publicado por: José Ramón Pastor Aliaga
Fuente: Trencapedres

CASAS QUE YA QUISIERAN LOS PICAPIEDRA

07.04.2013 | 11:49

Casas Cueva

Casas Cueva

Casas Cueva

Casas Cueva

Casas Cueva

Viviendas alternativas. Decenas de familias de la partida de la Alcoraya mantienen una de las tradiciones más antiguas del ser humano: vivir en una cueva. Eso sí, para nada son prehistóricas, ya que cuentan con las comodidades habituales de una vivienda con Internet o tele por cable. Excepto aire acondicionado, debido a su característica climatización natural.

Sergio illescas Dora Beviá, algunas veces, ha preferido no decir dónde vive cuando le han preguntado en Alicante. Es consciente de que mucha gente no tiene claro qué es una casa cueva, "y no quiero que piensen que soy una troglodita", bromea. Eso sí, para ella no hay nada mejor que estar en una cueva, es su hábitat natural, ya que es la tercera generación de su familia que reside en estas particulares viviendas escarbadas en las entrañas de la tierra de la Alcoraya. Ha vivido algunos años en un piso de San Vicente, pero en cuanto su marido se ha jubilado se han alargado las temporadas en la cueva.

En este lugar nació y allí espera que sus hijos continúen una tradición familiar que comenzó hace más de un siglo su tatarabuelo, comprando ocho cuevas para dar cobijo a toda su familia. "Mi nieta me dice: "Yaya, ¿cuando tú faltes me puedo quedar con la cueva?". Les encanta", asegura Beviá.

Y es que comodidades no le faltan. Como en cualquier vivienda, cuenta con electricidad, televisión por cable, cocina... Aunque dice que no la ha reformado, la tiene la mar de coqueta. Además, se ubica en mitad de un terreno rural perfecto para confeccionar huertos o para criar conejos, con lo que se entretiene su marido. Pero, sobre todo, para disfrutar de paz y serenidad.

En esta partida de Alicante, según Antonio Moya, presidente de la asociación de vecinos, hay cerca de 80 casas cueva, de las más de 600 que existieron cuando en 1753 comenzaron las excavaciones en la zona para buscar mercurio, y a sus trabajadores decidieron alojarlos en estas particulares viviendas. "Al parecer, en aquella época era lo más económico. El terreno arcilloso y de montículos de las sierras de La Conreja y Las Águilas permitía hacerlas", precisa Moya, a la vez que subraya que se trata de una de las concentraciones más importantes de toda la provincia, tanto por el número como por el buen estado en el que se encuentran la mayoría de ellas.

Actualmente, están en proceso de convertirse en un Bien de Relevancia Local. La propuesta está dentro de un catálogo de protección, anexo a la revisión del Plan de Ordenación Urbana, todavía pendiente de ser aprobado por el Consell, tal y como apunta el funcionario municipal Pablo Rosser.

Poco sabían de todo esto, y ni siquiera de la existencia de este tipo de casas, Fred y Solenn, una pareja de franceses que hace siete años decidieron instalarse definitivamente en Alicante y adquirir una vivienda. Vieron en el periódico el anuncio de venta de una casa cueva y les llamó la atención; al visitarla, se quedaron prendados con esta gruta habitable que tiene más de 500 años.

Sobre todo a Solenn, que es muy friolera y nunca se ha encontrado muy a gusto en las casas corrientes, "y en una cueva siempre hace buen tiempo: fresco en verano y calor en invierno. Para mí no es una suerte, sino un auténtico lujo poder vivir aquí". Fred, su marido, es ingeniero informático y gracias a un sistema de wifi por radio consigue estar conectado al ciberespacio con su ordenador desde dentro de la cueva.

Además, en este nuevo hogar ha desarrollado otras habilidades, como la agricultura o la albañilería. Y es que hacerse una habitación o un armario empotrado es sólo cuestión de paciencia y darle al pico. Este francés comenzó haciendo un vestidor y actualmente ha escarbado una habitación más. "Al principio empecé con un albañil pero en cuanto le cogí el rollo seguí yo. Sólo hay que respetar que el techo siga abovedado, para que se reparta el peso", explica Fred, que no teme que su cueva se derrumbe, ya que durante medio milenio no lo ha hecho. "Sólo hay que controlar las grietas e ir cuidando la estructura", asegura este vecino de la Alcoraya que paga los impuestos como si viviera en una casa normal. De hecho, la tienen declarada como una vivienda unifamiliar.

La que sí se sale de lo normal es la casa cueva de Alfonso del Fresno, en cuya finca ha montado un centro de adiestramiento de perros, una piscina con pavos reales, una pequeña plaza de toros y una jaula en la que guarda un enorme tigre albino que tiene domesticado. El interior de la cueva tampoco es pecata minuta: está repleto de muebles centenarios, de una bañera enorme de estética romana, un horno árabe y una buena cantidad de habitaciones. Vamos, que no le falta un detalle. Lo que sí ha guardado son algunos restos que confirman la gran cantidad de años que tiene este lugar, como los enganches para burros que cuelgan de la pared de uno de los cuartos.

Hace 30 años se la compró a un policía, ya que necesitaba un lugar alejado de la ciudad para trabajar con sus perros y evitar un brote de leishmaniasis que acababa con muchos de sus animales. "Dormí una noche en ella y supe que quería pasar aquí el resto de mi vida", sentencia Alfonso del Fresno.

Publicado por: Sergio Illescas
Fuente: Diario Información

LA MINA DE LA ALCORAYA

Guillermo Bowles fue un prestigioso fisico y naturalista irlandés que en el año 1752 viene a España con la misión especial de reconocer la mina de cinabrio de Almadén.

Mencionada por Teofrasto y Vitrubio, Bowles dice: "es la mas antigua que se conoce en el mundo... Los romanos creyeron que el mercurio era venenoso, pero no obstante sus matronas se afeytaban los rostros con el cinabrio, y sus pintores se servían de él".
 
El cinabrio o sulfuro de mercurio extraído en las grandes minas de Huancavelica (Perú) era utilizado por los guerreros para el teñido de sus rostros y para el pintado de cerámicas, y machacado con morteros de piedra y disuelto en agua era usado como cosmético para las mujeres. Aunque su uso mas antiguo era para la elaboración de pinturas rupestres.
 
A principios del siglo XVIII un labrador de la partida alicantina de La Alcoraya observó una tierra roja desprendida cuando arrancaba un pino. Tras asegurarse de que se trataba de bermellón o cinabrio varios vecinos de los alrededores iniciaron excavaciones furtivas en busca del mineral.
Un capitán agregado a la plaza de Alicante, observando un cargamento en el puerto de Marsella, visitó en 1736 el yacimiento para recoger muestras entregándoselas al boticario Antonio Mates para que extrajera mercurio.

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¿QUIEN ES FRANCISCO BOULIGNY?

Visita BoulignyEn el mes de mayo el Ayuntamiento de Alicante publicó una breve nota de prensa que pasó casi desapercibida. La nota informaba de la visita que un grupo de historiadores de EEUU, pertenecientes a la The Historic New Orleans Collection, había realizado al Archivo Municipal para conocer los lugares donde nacieron o vivieron personajes importantes en la historia de Luisiana.

¿Qué relación hay entre Alicante y Luisiana? La respuesta es Francisco Bouligny, un alicantino que escribió un memorial descriptivo de Luisiana y que forma parte de la historia de ese estado, aunque en Alicante es un completo desconocido.

En Alicante Press nos hemos propuesto indagar en la historia de este personaje porque todavía hoy, casi tres siglos después, quedan vestigios de su vida en nuestra ciudad.

Los padres de Francisco Bouligny se establecieron en Alicante a comienzos de 1720 procedentes de Marsella. La nueva dinastía borbónica facilitó la llegada de franceses a la ciudad y esta familia con intereses comerciales lo aprovechó para centralizar sus negocios en Alicante. Francisco fue el séptimo de 13 hermanos y la familia se instaló en una gran casa en la calle Mayor y en una finca en La Alcoraya, adquirida por el padre en 1745.

Retrato de BoulignyCuenta Vicent Ribes en su ‘Presencia valenciana en los Estados Unidos’ que Francisco Bouligny nació en 1736 y fue bautizado en la iglesia de San Nicolás. A los 11 años comenzó sus estudios de Gramática en Orihuela y tres años después se graduó en su universidad. Como los negocios familiares no marchaban bien Francisco inició a los 22 años una carrera militar que lo llevaría finalmente a Luisiana. Ya como teniente, Bouligny estuvo seis años en la guarnición española de La Habana. Pero su aburrido destino acabó cuando el comandante Alejandro O’Reilly lo llamó para que le acompañase en su toma de posesión como gobernador de Luisiana.

Gracias a su dominio del francés Francisco Bouligny medió con el gobernador francés de la plaza y fue ascendido a capitán del nuevo regimiento de infantería de Luisiana. En 1770 se casó con Marie Louise Le Sénéchal D’Auberville, miembro de una de las familias más ricas de Nueva Orleans. Y de esta manera Francisco se convirtió en dueño de una de las más grandes plantaciones que rodeaban la ciudad, llamada Barataria y rebautizada como Bouligny. Los negocios de la familia en Alicante empeoraron y Francisco junto con dos de sus hermanos y otros socios intentó iniciar un negocio de trafico de esclavos negros desde el norte de África a Luisiana.

New Iberia

En 1776 y aprovechando su estancia en Madrid Bouligny escribió la ‘Memoria histórica y política sobre la Louisiana’, de la que hay dos copias del manuscrito original, una en Madrid y otra en la Historic New Orleans Collection. Francisco de vuelta a Luisiana emprendió una etapa colonizadora que le llevaría a fundar en 1779 junto a un grupo de malagueños un poblado, Nueva Iberia, que estaba habitado por indios Atacapa. Hoy New Iberia es una ciudad norteamericana de más de 30.000 habitantes.

La carrera militar de Francisco siguió con éxito al iniciarse las hostilidades entre España e Inglaterra y participar en el sitio y toma de Baton Rouge, Mobila y Pensacola. En 1784 quedó al frente de la provincia de Luisiana al ausentarse el gobernador. Cuando murió en 1800 era ya coronel.

Finca Lo BoligniHoy la propiedad de la familia Boligny sigue estando en pie en la partida alicantina de la Alcoraya. La Finca Lo Boligni, rodeada de 100 hectáreas de cultivos y monte, es desde hace años una granja escuela y un espacio en el que se organizan múltiples actividades relacionadas con la naturaleza, la música, el teatro y los niños. Por esas mismas salas, estancias y patios correteó hace 300 años un niño que forma parte de la historia de la lejana Luisiana, Francisco Bouligny, y que Alicante Press ha querido rescatar del olvido.

Publicado por: Joaquín Núñez.
Fuente: Alicantepress

LA ALCORAYA: UN ESPACIO HISTÓRICO AGRÍCOLA Y VIAL

La Alcoraya

1. Introducción
El estudio de la evolución histórica de La Alcoraya, —que es una de las partidas pertenecientes al municipio de Alicante— constituyó nuestro trabajo de Licenciatura defendido en noviembre de 1986. Con el resumen que a continuación vamos a exponer, pretendemos dar una visión a grandes rasgos, de la importancia que ha tenido a lo largo de su historia, tanto el espacio físico en sí mismo, como por la relación mantenida con la capital.

Nuestro esquema de trabajo, partió del análisis filológico del topónimo Alcoraya,  lo que llevó posteriormente, a un estudio más amplio sobre el poblamiento de esta área, desde la antigüedad a nuestros días. Analizamos por tanto, las fuentes literarias, arqueológicas, geográficas y planimétricas que nos ofrecían información sobre la zona, y el estudio quedó configurado por siete grandes apartados relacionados con: el medio físico (localización, hidrología, relieve, geología económica...); la toponimia  (análisis de los topónimos Alcoraya, el Campello, Celeret...); el camino como vía de comunicación desde época romana a la actualidad; el agua (orígenes, localización y distribución, sistemas de riego, cultivos...); los principales  restos arqueológicos  situados en La Alcoraya y Font-Calent y las conclusiones.  Tras este séptimo apartado, se incluye un anexo con el material documental, compuesto por mapas que recogen la zona estudiada desde el s. XVI hasta finales del s. XIX, fuentes archivísticas  y bibliográficas,  planimetría  actual y material  fotográfico.

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ERMITA DE SANTA ANA DE LA ALCORAYA

En la pedanía o partida rural de La Alcoraya, dependiente de Alicante, hubo de antiguo una ermita bajo la advocación de Santa Ana. Actualmente desaparecida, es citada por Daniel Jiménez de Cisneros y Hervás: «Saliendo de los estrechos pasos del camino vecinal se da vista al Valle de La Alcoraya, ocultando el cuaternario la sucesión de terrenos en las primeras cañadas. La ermita de Santa Ana está edificada casi en el límite, entre el terciario y secundario, y su situación queda fijada con las siguientes marcaciones:

Vertice SW de Sierra Mediana: (47º N, 30' E)

Alto del Cap Gross de Fontcalent: (78º N,      )

Castillo de Santa Bárbara (Alicante): (83º S, 30' E)

En las que no están hechas las correcciones de declinación, habiendo elegido estos tres puntos por ser los más cercanos y más fáciles de determinar». (*)  

Según Montesinos: «En el Camino de Alicante, en el pago llamado Alcoraya que dista cinco leguas de esta Universidad de Agost en sitio llano y divertido en el año 1710 con licencia del Ilmo. Sr. Dn. Josef de la Torre Orumbella y Montesinos, se funda una aseada Hermita, es rural, sin dotación alguna de la Gloriosa Santa Ana, y Via Crucis; se dice Misa por cuenta de todos los vecinos labradores los Domingos y demas días calendas de todo el año, y en su día se canta Misa, y se dice Sermón y porrate de confituras, fuegos ratifícales».

Esta ermita estuvo vigente hasta el último tercio del siglo pasado, que al aumentar la afluencia de gentes causando incomodidad a la dueña, ésta puso impedimentos para las celebraciones. Con ocasión de haberse cerrado un grupo de escuelas nacionales próximo, un aula se arregló para ermita, dotándola de espadaña y campana. La ermita es atendida por sacerdotes mayores, de la Casa Sacerdotal de Alicante. (**)

A finales de 2009 se procedió a la restauración del antiguo edificio, escuelas nacionales-ermita, construyéndose un centro polivalente para asuntos sociales y lugar de culto que, salvo la cruz instalada sobre un habitáculo en la cubierta del edificio, no denota alguna finalidad litúrgica.

(*) Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural. Tomo XIV-1914. Página 230.

(**) Ramón Candelas Orgilés. Las ermitas de la provincia de Alicante.

Manolo Serrano, 14/02/2009

 

Manolo Serrano, 14/02/2009

 

Manolo Serrano, 03/10/2014

 

Manolo Serrano, 03/10/2014

 

Manolo Serrano, 03/10/2014

 

Manolo Serrano, 03/10/2014

LOCALIZACIÓN: GOOGLE
FUENTE: MANOLO SERRANO

ERMITA DE SAN JUAN BAUTISTA

Situada en las inmediaciones de Casa La Alcoraya lo que hace que también sea conocida como “Ermita de la Alcoraya”. Ambas edificaciones se encuentran a un lado de la recién construida autovía de circunvalación, frente a una plantación de palmeras, en las proximidades del Camí de l'Alcoraia a Agost.

 

«La Ermita es de una sola nave, cubierta a dos aguas, con una longitud de 19 metros de fondo y una fachada de 5'40 metros. La puerta es de arco de medio punto, sobre la que hay una hornacina con fondo de azulejería con la imagen sedente de San Juan Bautista, jambas, techo y peana de la hornacina están chapadas con otro tipo de azulejo, que forman una especie de cenefa que enmarca la imagen del Bautista. Toda la hornacina, a su vez está enmarcada por una cenefa de yesería amarilla formando grandes dientes de sierra que apuntan hacia el interior, en todas las partes menos en la base, que el estucado es liso; la parte superior termina en ángulo a modo de frontón muy agudo. A ambos lados de la puerta se encuentran sendos cuadros o retablos de azulejería de reciente factura, procedentes de los talleres de "Lario" (Lorca-Murcia), el de la izquierda del observador representa a San Zacarías y a Santa Isabel (padres de San Juan Bautista), mientras que a la derecha del espectador se representa una escena bíblica, que bien pudiera ser la coronación de Santa Isabel. La fachada está rematada en media luna, y en el centro hay una espadaña con su correspondiente campana. En el ángulo nororiental, la Ermita tiene una dependencia anexa que bien pudiera cumplir varias funciones: sacristía, almacén, oficina, etc». (*)

 

(*) Emiliano Hernández Carrión.

 

 

Ermita de San Juan Bautista

Foto: Arjones. Archivo Diario Información

 Ermita de San Juan Bautista

 

Ermita de San Juan Bautista

 Ermita de San Juan Bautista

Ermita de San Juan Bautista

Ermita de San Juan Bautista

 

LOCALIZACIÓN: GOOGLE
FUENTE: MANOLO SERRANO

LAS MINAS DE AZOGUE DE LA ALCORAYA

"Este chiquillo parece que tenga azogue..." solía espetarme mi abuela María, cuando tenía uno de esos días en que no paraba quieto. El azogue es el nombre que antiguamente se le daba al mercurio, los intoxicados por este metal pesado veían como su sistema nervioso quedaba afectado, produciendo temblores incontrolables, y de ahí viene la expresión "tener azogue".
 
El mercurio se extrae principalmente del cinabrio (sulfuro de mercurio, HgS), un mineral compuesto por un 85% de mercurio y un 15% de azufre, de aspecto rojizo (también se conoce como bermellón). Entre las minas más famosas y productivas se encuentran las de Almadén en Ciudad Real.  Este curioso metal, líquido a temperatura ambiente,  tiene una curiosa historia ligada a la partida alicantina de la Alcoraya.
 
Hace unos años (en 2009) me encontraba preparando una excursión por la Sierra de las Águilas para el Cefire de Alicante, buscando documentación llegó hasta mis manos un librito llamado "Historia de la Alcoraya" donde además de la información que buscaba, sobre las minas de agua, se hablaba de unas minas de azogue  en la Sierra de la Corneja  (actualmente Sierra de las Águilas o de San Pascual), pero su paradero exacto se desconocía. Envueltas en una halo de misterio, volví a encontrar por la red referencias a estas minas, los escritos hallados databan la explotación a mediados del siglo XVIII. En esa época el interés por este mineral era lógico, ya que lo utilizaban para extraer la plata y el oro usando la técnica de amalgamación.

 
Primera visita a las Minas
Por casualidad unos meses más tarde, preguntando a mi amigo Mandi  (Amando Tarí) sobre las minas de agua, me habló de unas extrañas minas abandonadas ubicadas en las laderas de la Sierra de las Águilas. Él las había "descubierto" por casualidad después de alguna de sus innumerables excursiones al campo.  Conseguí que me llevase hasta el lugar, esperando encontrar una de las minas de agua que necesitaba fotografiar para mi excursión, pero lo que encontré, nada tenía que ver con las largas galerías de escasa pendiente que caracterizan las minas de agua. 
 
Sobre la ladera del monte se practicaron una serie de desmontes y se trazaron caminos que en la actualidad se encuentran algo desdibujados y acarcavados. Desde debajo, se veían los abanicos del material extraído, de color grisáceo, que contrastaba con los ocres de la caliza circundante.
 

 
 

El camino de acceso a las explotaciones iba trepando por la ladera. En una de las terrazas, que se encontraba a mayor altura, apareció una boca mina. Éste era el lugar al que se refería Mandi y por el que nos introdujimos, se trataba de una galería excavada en la roca desnuda, con una altura aproximada de 1,80 m, lo que me hacía avanzar encorvado y con cuidado de no chocar contra el techo.


Durante los primeros 10 metros, la gruta descendía suavemente, pero pasados éstos, la pendiente comenzaba a ser mucho más pronunciada. Numerosos cascotes desprendidos dificultaban el descenso, atravesamos materiales calizo-margosos de color grisáceo que de vez en cuando eran recorridos por vetas de calcita.





 Continuamos el descenso por unos 50 metros hasta que el túnel se interrumpía burscamente, el fondo se hallaba colmatado de fango y sobre éste se acumula un pequeño charco de agua.

 



Poco antes del final de túnel sobre el techo, encontramos una colonia de murciélago ratonero gris (Myotis escalerai). 


Myotis escalerai, 2010
 
 
Al parecer la mina es frecuentada por distintas especies de quirópteros, ya que años más tarde en otra visita a la gruta encontré este otro ejemplar de la especie, murciélago grande de herradura (Rhinolophus ferrumequinum). Aprovecho para recordar que todas las especies de murciélagos de la Comunidad Valenciana, están estrictamente protegidas de ahí la importancia de conservar este tipo de enclaves. 

Rhinolophus ferrumequinum, 2015 
 

La elevada humedad se hacía patente en este tramo de la gruta. Iniciamos el ascenso salvando el desnivel y las rocas sueltas.

 



La visita a la mina resultó muy interesante, pero era obvio que no se trataba de una mina de agua. Me pregunté entonces, si no se estaríamos ante la enigmática mina de azogue que en tantos escritos aparecía, sin una ubicación exacta. Sin embargo, no encontramos ningún rastro del mineral rojizo de cinabrio, había numerosas rocas oscuras de aspecto metálico, pero se trataba de óxidos de hierro.

 
Posteriores incursiones

Aquel día de 2009, con Mandi, únicamente visité esta gruta, pero en posteriores incursiones por la zona, pude constatar que la actividad extractiva se extendía por más puntos de la ladera. En total localicé 6 pozos (uno de ellos totalmente colmatado) y tres bocaminas (una totalmente obstruida). Además, muy cerca de las minas existen las ruinas de una casa de grandes dimensiones, con balsas para abastecimiento de agua.

 
Una vez que accedemos a esta zona minera, encontramos un camino que sube serpenteando por la ladera, en pocos minutos llegamos a una barranco que baja de la montaña; al levantar la vista hacia éste, pueden verse dos cúmulos de material extraído, de una tonalidad grisácea, que contrasta con la roca circundante. La primera corresponde a la bocamina 1, obstruida y la segunda, algunos metros más arriba, al pozo 1.
Bocamina 1 
Pozo 1

Pozo 1
 
Pozo 1

 Al otro lado del barranco, a escasos metros del pozo anterior, se encuentra la trinchera. Entre dos estratos rocosos casi verticales se excavó el estrato central, dejando esta oquedad en la ladera. Probablemente en este punto afloraba el mineral objeto de la explotación.


Trinchera
Trinchera
Trinchera
 Desde la trinchera, se desciende unos metros hasta retomar el sendero; junto a éste nos encontramos con la bocamina 2. Se trata del túnel al que accedí con Mandi y que al parecer estuvo tapado durante mucho tiempo (al igual que la bocamina 1), según he podido saber, fue reabierta hace unos 20 años, cuando la finca anexa fue adquirida por un vecino de El Rebolledo.

Bocamina 2
 Unos diez metros por encima de la bocamina 2, encontramos la bocamina 3, oculta tras un arbusto. Este túnel se ve interrumpido nada más comenzar por un ancho pozo (pozo 2), y aunque el túnel continua en el extremo opuesto del pozo, no puede confirmarse que profundice mucho más.
Bocamina 3

Pozo 2

Pozo 2 

Pozo 2
Desde el pozo 2, nos volvemos hacia la montaña y vemos a unos 50 metros otro conjunto de cascotes grisáceos esparcidos por la ladera, al acercarnos vemos que se trata de otro pozo (pozo 3) que, o bien fue desechado, o se ha colmatado con posterioridad, porque apenas supone un agujero en la ladera.
Pozo 3

Sin duda ésta es la zona de la explotación que más densidad de  puntos extractivos presenta, encontrándose varios de estos elementos muy cercanos entre sí. No obstante, algo más retirados aparecen otros elementos.
 
Volvemos a la bocamina 2, seguimos el camino unos pocos metros, enseguida aparece un sendero casi imperceptible a nuestra izquierda. Mucho más evidente en ortofoto que sobre el terreno, en el pasado debió ser muy transitado por los mineros, para desplazarse de un explotación a otra, ya que al seguirlo por la ladera durante unos 200 metros, llegamos la pozo 4. Este pozo apenas tiene unos 3 metros de profundidad y atraviesa una dura veta de calcita que hace suponer la dureza de los trabajos manuales que los braceros tuvieron que desempeñar en esta explotación.


Pozo 4
 
Pozo 4

Pozo 4 
 
A unos cien metros de este pozo, ladera arriba y hacia el noroeste, casi al pie de las cornisas verticales, encontramos el pozo 5. Su ubicación resulta más que evidente debido a la acumulación en su exterior de los cascotes extraídos. Sin embargo, al aproximarnos, el pozo queda casi oculto por el algarrobo que crece en su entrada. 
 
Pozo 5

Pozo 5
 
A unos 150 metros del pozo 5, hacia el noreste y bajo la pared rocosa de la Sierra, encontramos el pozo 6. Se trata del pozo más profundo, algo lógico porque también es el que se halla a mayor altura, no encontré ninguna mina asociada. 
 
Pozo 6


Pozo 6
Por toda la ladera, una red de discretos senderos, conecta unos pozos con otros. Son casi imperceptibles, muy erosionados y ocupados por la vegetación raquítica de la solana. Me resultaron muy útiles para descender por las empinadas laderas ahorrándome un buen trecho de pedregosa caminata campo a través,  sin duda fueron trazados por el trasiego de trabajadores durante las interminables jornadas de trabajo en las minas.
 
Bajando del pozo 6, me topé con las ruinas de un caserón que tuvo que ser imponente cuando estaba en pie. Junto a ella unos metros más abajo y hacia en barranco, había  dos balsas con colector y conducciones todavía visibles. Dichas conducciones provenían del barranco, aunque de una zona muy erosionada, por lo que desconocemos si además de agua de lluvia también se desviaban hasta la balsa las aguas de escorrentía.
 
Esta antigua casa, por su proximidad, bien pudo haber alojado a los trabajadores de esta explotación minera, al menos a los técnicos, ya que al parecer los braceros fueron alojados en casas cueva. Pero este hecho no ha podido ser confirmado. 
 
Casa en ruinas

Casa en ruinas
 
Casa en ruinas
Balsa
 
Balsa

 
Investigación histórica
 
 
Busqué información sobre este yacimiento, sin llegar a profundizar demasiado, pero no obtuve respuestas concluyentes y durante un tiempo no volví a prestar demasiada atención a este hallazgo. Hasta que hace unas semanas en las redes sociales se compartía una entrada del fantástico blog "rutas y vericuetos" . En dicho blog se citaban diversas fuentes donde se hacía referencia a esta mina y se aportaba información fidedigna sobre el origen de las explotaciones de cinabrio en la Alcoraya. Por fin se arrojaba luz sobre la historia y el origen de esta prospección minera.
A continuación subrayo algunas de las efemérides más importantes que han acontecido en este lugar singular de nuestra geografía:
 
Al parecer, la historia comienza a principios del siglo XVIII durante unos trabajos agrícolas, un labriego del lugar llamado Pina, descubrió unas tierras rojas que resultaron ser cinabrio. Años más tarde, en 1730, existe un informe de un mineralogista irlandés llamado Guillermo Bowles que contaba:
 
Á dos leguas de la ciudad de Alicante hai una montaña llamada Alcoray, compuesta de piedras calizas y escarpada excepto por una parte que se alarga un poco hacia el valle. Cavando en este último sitio se descubrió una beta de azogue mineralizado con el azufre y un poco de tierra caliza, baxo forma y color de Cinabrio...
 
Durante los años posteriores, los vecinos de los alrededores practicaban excavaciones clandestinas para extraer el mineral, hasta que el Rey encarga una investigación al superintendente general de azogues de Almadén, el señor José Cornejo en 1738, este confirma que se trata de cinabrio y se prohíbe el acceso a la explotación.

 

 

En 1752 vuelve a renacer el interés por esta explotación y el Marqués de la Ensenada (por entonces ministro), decidió encargar un estudio de viabilidad a tres expertos: José Solano, Guillermo Bolwes y Salvador Medina y al abogado Juan Pedro Saura. Las inspecciones resultaron positivas y el 24 de febrero de 1753, por una Real Orden decretada por el Rey Fernando VI,  se da la orden de comenzar los trabajos extractivos bajo la supervisión de Salvador Medina. Se emplearon a más de doscientos braceros para los que adecentaron casas y cuevas para darles alojamiento, incluso se prohibió cortar leña en el radio de una legua (unos 7 kilómetros) desde la Sierra de la Corneja, en un paisaje tan árido como el de nuestro municipio, la madera era un bien muy preciado necesario para abastecer los hornos de la explotación y entablillar las inconsistentes galerías. Lamentablemente las expectativas de la explotación no se cumplieron siendo  los resultados muy pobres,  abandonándose las actividades dos años más tarde.
 
El balance resultó nefasto, se invirtieron alrededor de 450.000 reales de vellón (1 real de vellón = 34 maravedís) con paupérrimos rendimientos. La labor de Bowles fue duramente criticada, ya que dirigió la explotación sin estar presente, y  Medina, el técnico al mando, reconococía sus propias limitaciones y falta de eperiencia en los informes que emitía:
 
“No concurriendo en mi mas práctica en minas, que haviendo viajado bajo las ordenes del Capitán de Navío Don Antonio de Ulloa, haver visto en Suecia la de Cobre en Phalun, y la de Plata en Salberg, y visitado algunas de España en compa  del refero  Physico, observando en esta sus instrucciones y con esta poca práctica, y alguna theorica debo decir”
 
Entonces, ¿por qué ese intento reiterado de explotar un yacimiento tan pobre? La razón es que en aquella época, las minas de Almadén sufrieron un gran incendio y estuvieron paralizadas durante mucho tiempo, por lo que tuvieron que buscarse alternativas en otros lugares de nuestra geografía. (Como ya se explicó antes, el mercurio era vital para extraer plata y oro y era muy demandado).
 
Casi un siglo después, surgen nuevos intentos de explotación de estas minas, en 1846 y 1847 Francisco Navarro Asín formaliza el registro de las minas Llovira y Esmeralda, nuevas explotaciones de cinabrio ubicadas también en la Alcoraya.
 
A finales del siglo XIX aparecen dos referencias sobre minas de cinabrio en la partida de La Alcoraya, la Mina Pepita en 1877 y la Mina Enriqueta en 1880. En los planos de demarcación realizados por los ingenieros de minas, éstos hicieron constar los restos de las antiguas labores mineras realizadas, por lo que puede asegurarse que estas nuevas explotaciones se ubicaban sobre las antiguas minas del siglo XVIII.
 
La situación de la Mina Pepita puede deducirse a partir de la documentación existente y  coincide con la galería y túneles que Mandi me mostró. Así que, gracias a la importante labor de documentación de algunos investigadores, ha podido reconstruirse la errática y esquiva historia de las explotaciones de mercurio de la Alcoraya.  
 
Autor: Emilio Rosillo
 
 
Fuentes consultadas:
  • Blog "Rutas y Vericuetos".
  • Casanova Honrubia, Juan Miguel. "La minería y mineralogía del reino de valencia a finales del periodo ilustrado (1746-1808)". Tesis Doctoral. UV 2009.
  • Hemeroteca "Diario Información".
  • Pastor Aliga, José Ramon. "Apuntes mineralógicos sobre el Alcantí y las Hoyas de Castalla y Alcoy", Asociación Mineralógica y Paleontológica de San Vicente del Raspeig, (AMPSVR)
  • VVAA. "Historia de la Alcoraya" ed. Ayuntamiento de Alicante.

Agradecimientos:

  • Amando Tarí. 
  • José Sánchez.
Fuente: Ele